Juegos de mesa

¿Quién ha dicho que los juegos de mesa ya no son “cool”?

La historia de los juegos de mesa es bastante controvertida y compleja, compuesta de flujos y reflujos históricos.

Nacidos en primer lugar como una forma de juegos de cartas simples, los juegos de mesa han sufrido una evolución rápida (traducida en los pasatiempos más o menos conocidos como las damas, el molino y Monopoly) y luego una parada abrupta.

La llegada del Internet y la nueva generación de juegos, que ve en la interconexión no solo un simple intercambio de paquetes de datos, sino un medio innovativo e incisivo para socializar con los demás, sin duda, ha reavivado los viejos juegos de mesa dándoles una segunda vida.

A pesar de que el juego de mesa tradicional sea sustituito por los videojuegos muy a menudo, especialmente entre los adolescentes, las formas de entretenimiento de colaboración se unen cada vez al “juego 2.0” en una combinación de formas analógicas y digitales, absolutamente sin precedentes.

Ya sea que se desarrollen en la pantalla de un PC o en un tradicional trozo de cartón, los juegos de mesa presentan al niño la necesidad de:

• Comprender y seguir ciertas reglas
• Comprender los valores de símbolos, números y/o cantidades
• Tratar con los demás, abandonar el propio rol y asumir uno nuevo
• Reconocer la victoria y la derrota
• Planificar sus acciones
• Proyectar estrategias más o menos complejas

No nos engañemos: si nuestros hijos no se muestran lo suficientemente interesados en los juegos de mesa se debe a que, tal vez, no han sido estimulados adecuadamente.
De hecho, estudios estadísticos recientes han demostrado que los niños, a pesar de sentirse naturalmente atraídos por todo tipo de juegos de mesa, a menudo no tienen el tiempo para probarlos.

Por lo tanto, debemos aprender a respetar y satisfacer las necesidades de nuestros hijos: no los sobrecarguemos con deberes y tareas, dejemos que interactúen entre sí a través de juegos de mesa sencillos, divertidos y emocionantes, que puedan obtener de inmediato su atención.

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